Del concepto a la realidad – Reforma del Sector Agua en el Perú

Descripción breve del programa

Denominación del programa: Programa de Modernización y Fortalecimiento del Sector Agua y Saneamiento – PROAGUA II
Comitente: Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania
País: Perú
Entidad responsable a nivel político: Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento
Duración total: 2014 a 2019

Perú. Planta de tratamiento de aguas residuales en Chavín © GIZ

Situación de partida

En las zonas densamente pobladas del Perú, a lo largo de la costa del Pacífico, los recursos hídricos son escasos y se encuentran contaminados. Las aguas residuales, tanto industriales como domésticas, son vertidas en los ríos sin tratamiento previo. Esta situación se agudiza aún más a causa de las repercusiones del cambio climático y la contaminación de las aguas superficiales.

El gobierno se esfuerza por cambiar esta situación. Perú se encuentra entre los países que han cumplido el Objetivo de Desarrollo del Milenio relacionado con el abastecimiento de agua potable. Sin embargo, la situación es crítica en lo concerniente a los servicios de alcantarillado, que sólo cubren actualmente al 73 por ciento de la población.

En muchas regiones, las empresas suministradoras de agua son demasiado pequeñas, la gestión financiera es deficiente, las tarifas de agua son demasiado bajas y con frecuencia la gestión está sujeta a influencias políticas. Esta situación agrava considerablemente la calidad en la prestación de los servicios de suministro.

La Ley de Modernización de los Servicios de Saneamiento, promulgada en 2013, prevé una reforma estructural de la gestión de los recursos hídricos en asentamientos humanos. El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento desea implementar las reformas sin demora, con el fin de que las empresas suministradoras de agua puedan brindar servicios de calidad lo más pronto posible.

Objetivo

Las entidades prestadoras de servicios de agua y saneamiento ofrecen mejores servicios de agua potable y alcantarillado.

Procedimiento

El proyecto apoya a los responsables en los ministerios y a las autoridades en la implementación de la Ley de Modernización de los Servicios de Saneamiento a nivel nacional y regional. Los expertos del proyecto asesoran al nuevo Organismo Técnico de Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) para que su personal conozca sus funciones y las desempeñe de forma competente.

Por otro lado, los colaboradores del proyecto –apoyados por la empresa consultora alemana AKUT– trabajan directamente con cuatro empresas de servicios de agua y saneamiento en Moquegua, Ilo, Tarapoto y Moyobamba. Estas empresas se han inscrito en el nuevo programa de reformas y desean mejorar considerablemente sus servicios en el marco del plan de reformas. Estas actividades son cofinanciadas por la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos de Suiza (SECO).

Las empresas de agua y saneamiento reconocen cada vez más las aguas residuales como un recurso. Para poder aprovecharlas, deben contar con conocimientos técnicos, comerciales y normativos. El proyecto aporta estos conocimientos a la práctica de las empresas suministradoras de agua.

Con el apoyo de la GIZ, se concibió un sistema de formación dual y de certificación para técnicos en agua y saneamiento. A fin de que estas empresas puedan contar en el futuro con personal calificado, los nuevos programas de formación y certificación se vienen introduciendo en los institutos de formación profesional (SENATI y SENCICO) y en las empresas de agua de Lima, Piura y Arequipa.

Resultados

La mejora en los servicios beneficiará a toda la población peruana, sobre todo a quienes viven en las localidades atendidas por las empresas de servicios de agua y saneamiento que reciben asesoramiento. Las empresas reciben mayores ingresos, el consumo de agua se ha reducido y 2000 familias han podido conectarse a la red de agua potable. Mediante la venta de aguas residuales depuradas, las empresas han logrado aumentar sus ingresos.

La implementación de la nueva ley sobre el vertimiento de aguas residuales industriales conduce a un mayor tratamiento previo de los efluentes por parte de la industria o al pago de tarifas por el vertimiento de aguas residuales ligeramente contaminadas. De este modo, las empresas de agua y saneamiento han logrado recaudar más de 8 millones de euros en tarifas adicionales.

Perú. Verificación de la precisión de los medidores de agua en Moyobamba © GIZ

Los nuevos programas de formación profesional benefician a jóvenes adultos de todo el país que buscan adquirir una formación profesional en el sector agua, y también al personal operativo con experiencia pero sin certificación profesional. Los primeros cien estudiantes han iniciado su formación en dos especialidades: técnicos en plantas de tratamiento de agua, y técnicos en redes de agua y alcantarillado. Paralelamente, cientos de técnicos se están preparando para obtener la nueva certificación en distintos módulos de tecnología de agua y saneamiento.