Medidas voluntarias de mitigación del cambio climático (NAMA) en la construcción de viviendas nuevas

Breve descripción del proyecto

Nombre: NAMA Facility: Implementación de la NAMA de Vivienda Nueva en México
Comitente: Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Obras Públicas y Seguridad Nuclear (BMUB) de Alemania; Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial (BEIS) del Reino Unido
País: México
Contraparte: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) de México; Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) de México, Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) de México
Duración: 2013 a 2017

México © GIZ

Situación actual
Las viviendas son responsables por cerca del 17 por ciento del consumo total de energía en México. El incremento poblacional y las crecientes exigencias de calidad en la vivienda generan una demanda aproximada de 600,000 nuevas unidades por año. Si no se implementan medidas para aumentar la eficiencia energética, estas nuevas viviendas emitirían cerca de 25 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) anuales hasta 2020. Ello corresponde a la cantidad de emisiones de CO2 que generarían alrededor de dos millones de alemanes en promedio por año.

Objetivo
Se ha implementado la NAMA mexicana de vivienda nueva y se promueven conceptos de edificios rentables y energéticamente eficientes en el sector de la construcción.

Enfoque
En 2012, la Comisión Nacional de Vivienda de México (CONAVI) desarrolló la primera Acción Nacional Apropiada de Mitigación (NAMA) en el mundo para el desarrollo de nuevas viviendas. Mediante las NAMA, un país se fija metas voluntarias de reducción de gases de efecto invernadero, con lo cual contribuye a la protección del clima. En este caso, México desea reducir la demanda energética de nuevas viviendas y así disminuir futuras emisiones. El enfoque se centra en conceptos de bajo costo para hogares de escasos ingresos, ya que una gran parte de las nuevas actividades de construcción se realizará en este sector.

El equipo del proyecto asesora a la CONAVI y a otras instituciones estatales del sector de vivienda para mejorar las condiciones marco jurídicas. De esta forma, las medidas para reducir la demanda energética de las viviendas, que se definen en la NAMA, podrían implementarse en todo el país. Para este fin, el proyecto difunde el concepto de la NAMA entre los responsables políticos y da a conocer sus potenciales. El proyecto y la CONAVI adaptan los criterios de adjudicación de los programas estatales de fomento de construcción de viviendas a los requisitos descritos en la NAMA, mientras que las contrapartes trabajan conjuntamente en establecer un sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) de la NAMA. El proyecto capacita a actores estatales -y también a emprendedores de pequeñas y medianas empresas de construcción de viviendas– en lo referente a la planificación y construcción de nuevas unidades de vivienda sustentables desde el punto de vista climático. Asimismo, se les instruye sobre cómo y dónde emplear materiales y tecnologías de construcción sustentables. El equipo del proyecto acompaña a las contrapartes en la utilización piloto de materiales y tecnologías de construcción sustentables. De esta forma, el país podrá desarrollar productos locales ecológicos. Las contrapartes diseñan campañas de información de alcance nacional y participan en su implementación. La idea es sensibilizar a los consumidores finales privados y a las autoridades locales sobre los beneficios de la construcción sustentable. A través de actores mejor informados por el lado de la oferta y la demanda, se promueve el crecimiento del mercado para viviendas favorables al clima.

Impactos
Todos los actores del sector de construcción de viviendas participan regularmente en un intercambio de información y trabajan conjuntamente para afinar las medidas nacionales de mitigación en este sector. En 2015, la CONAVI instituyó en las normas de su programa de subsidios estatales que se daría prioridad al financiamiento de obras de construcción con por lo menos un 20 por ciento de reducción de emisiones de CO2 en comparación con las viviendas convencionales. Desde entonces, se han adjudicado alrededor de 30.000 subsidios para nuevas viviendas construidas según los estándares de la NAMA. Sobre la base de un análisis de la demanda pública y privada, se desarrollaron estrategias a largo plazo para la capacitación de constructores privados y asesores en temas energéticos. Asimismo, se prepararon campañas de sensibilización para las autoridades locales, instancias privadas de decisión y consumidores finales.

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Contact

Andreas Gruner
andreas.gruner@giz.de