Conservación de la biodiversidad en el Eje Neovolcánico (BMZ)

Breve descripción del proyecto

Nombre: Conservación de la biodiversidad en el Eje Neovolcánico (COBEN)
Comitente: Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania
País: México
Contraparte: Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo
Duración: 2014 a 2018 

Mexico.  © GIZ

Situación de partida

En la parte central del Eje Neovolcánico, la región más densamente poblada de México, viven alrededor de 30 millones de personas. Las grandes ciudades, como la Ciudad de México, Toluca y Cuernavaca, conforman una megalópolis localizada en un paraje montañoso, la cual alberga más de un centenar de áreas naturales protegidas estatales y 36 federales. Estas áreas protegidas, al igual que los espacios naturales circundantes, se ven amenazadas por asentamientos humanos tanto legales como ilegales, la tala legal e ilegal de madera, el uso intensivo de la tierra y la depredación de los suelos. Ello resulta en la creciente fragmentación de las áreas protegidas y la degradación de los recursos naturales. Aparte de ello, los bosques templados de esta región constituyen uno de los ecosistemas del país más afectados por el cambio climático. Esta situación pone en peligro importantes servicios ambientales, sobre todo aquellos que aseguran el abastecimiento de agua potable de la región.

A través de una mayor coordinación entre los niveles de gobierno y los distintos sectores, estableciendo políticas, estrategias y programas concertados, se contribuirá a la conservación de la biodiversidad en la región.

Objetivo

Las autoridades, las organizaciones no gubernamentales y los habitantes de la región mejoran la conservación de la biodiversidad y los servicios ambientales en el cinturón verde de la megalópolis y en la región central del Eje Neovolcánico.

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Enfoque

Por encargo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania, la GIZ apoya a los actores federales y estatales del sector mexicano del medio ambiente con miras a lograr una mayor coordinación entre sus políticas de conservación de la biodiversidad a nivel regional. Las autoridades participantes a cargo de las áreas naturales protegidas, así como otras autoridades federales y estatales, reciben apoyo para llevar a cabo procesos de concertación y mejorarlos. Para ello reciben ayuda de órganos consultivos técnicos en ámbitos específicos, como la educación ambiental o la gestión de áreas protegidas. Con participación de la sociedad civil, los órganos consultivos formulan recomendaciones sobre temas tales como el uso sostenible de recursos naturales, la gestión de áreas protegidas o el seguimiento medioambiental. Además, se fortalece a las autoridades involucradas a nivel de su personal y estructura organizativa en temas como la planificación participativa, la implementación de proyectos y el seguimiento de resultados.

A fin de poder planificar, ejecutar y controlar mejor los programas de fomento existentes, se centraliza y sistematiza la información existente, facilitando también el acceso a ella. Se coordinan los procedimientos y se determinan estándares, para así simplificar el intercambio y el uso compartido de los datos recopilados por distintos actores. El objetivo consiste en crear un portal de información que provea acceso a conocimientos sobre las áreas protegidas y la biodiversidad.

Las actividades para la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible de los recursos naturales se diseñan e implementan con la participación de los diversos actores y los grupos de población afectados. Asimismo, las administraciones de las áreas naturales protegidas y otras autoridades pertinentes reciben apoyo para la formulación de criterios y directrices aplicables a la evaluación basada en resultados de las medidas ejecutadas. De esta forma, se logra mejorar los resultados y la eficiencia económica de los programas de fomento.

El consorcio consultivo formado por la empresa alemana GfA Consulting Group y la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) apoya las medidas destinadas al uso sostenible de los recursos naturales.

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Resultados

Desarrollo de capacidades: La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y otros actores principales han mejorado su eficiencia y sus competencias gracias a diversos cursos de capacitación en el puesto de trabajo, algunos de los cuales han sido de larga duración. La eficacia de esta formación se ve reflejada, por ejemplo, en los programas anuales de trabajo mejorados de 16 áreas protegidas.

Gestión del conocimiento: La introducción de un sistema de georeferenciación que posibilita el registro digital de la información –relativa a, por ejemplo, incendios forestales, plagas o la tala ilegal de madera en áreas protegidas– ha mejorado notablemente la recopilación y evaluación de esta información por parte de los guardas forestales. En el futuro, este sistema se vinculará a otro sistema nacional de información medioambiental de acceso público y servirá, a nivel local y regional, como base para la toma de decisiones y análisis de costo-beneficio.

Fomento de prácticas sostenibles: Gracias a proyectos piloto de ganadería sostenible que se han puesto en marcha en áreas protegidas y espacios circundantes, las autoridades locales a cargo de las áreas protegidas ya reconocen las posibilidades existentes para conservar y restaurar la biodiversidad, y han dejado de percibir esta cuestión como una amenaza. Mediante ayudas económicas estatales se busca incentivar las prácticas sostenibles.

Cooperación interinstitucional mejorada: El proyecto ha reforzado la cooperación entre la CONANP y las autoridades federales ambientales de cada región. Ejemplo de ello es la puesta en marcha de un plan de acción conjunto destinado a proteger especies amenazadas.