Participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven del uso y manejo de la diversidad biológica

Breve descripción del proyecto

Nombre: Participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven del uso y manejo de la diversidad biológica
Comitente: Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania
País: México
Contraparte: Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)
Duración: 2013 a 2017

Apicultura: participación justa y equitativa en los beneficios. La cría de abejas ofrece a la población la posibilidad de vender la miel y conservar la biodiversidad. © GIZ
Situación actual
México es uno de los países en el mundo con mayor diversidad biológica y cultural. Es firmante del Protocolo de Nagoya y fue una de las primeras naciones en ratificarlo en mayo de 2012. Dicho Protocolo es un acuerdo internacional sobre el medio ambiente que fue adoptado en el año 2010 en la X Conferencia de las Partes del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica. Así se creó un marco jurídico internacional para el acceso a los recursos genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización. Con ello se busca establecer un equilibrio entre los diferentes intereses de los países de origen de los recursos genéticos y aquellos que los utilizan.

Objetivo

Las instituciones estatales, las comunidades indígenas, la sociedad civil, la ciencia y el sector privado aplican las normas y orientaciones para una participación justa y equitativa de los beneficios derivados de la utilización de la diversidad biológica. Se han creado incentivos para la protección y la utilización sostenible de la biodiversidad.

Enfoque
El equipo del proyecto, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (SEMARNAT) informan y capacitan conjuntamente a comunidades indígenas, grupos de la sociedad civil, academia, instituciones gubernamentales y empresas sobre el tema. El proyecto ha impulsado diversos eventos de intercambio y capacitación sobre el régimen de acceso a los recursos genéticos y la participación justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización, con la participación de funcionarios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la SEMARNAT, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual. . Asimismo, se organizaron foros de intercambio sobre formas colaborativas de la conservación de la biodiversidad en comunidades locales de los estados de Oaxaca, Chiapas y la península de Yucatán.

Además, se aprovechan e intercambian experiencias y lecciones aprendidas en el ámbito de gobernanza de la biodiversidad en México y en otros países. Sobre esta base, los asociados en el proyecto desarrollan propuestas y alternativas para mejorar la gestión y el control de la diversidad biológica y las ponen a prueba en el marco de proyectos piloto que se ejecutan en varias regiones del país.

Crear incentivos para la conservación de la biodiversidad in situ constituye un desafío a escala mundial. El proyecto explora caminos al respecto de cómo la participación de beneficios puede ser incorporada en las diferentes formas de conservación. En este contexto se consideran las experiencias y el conocimiento tradicional de comunidades locales y pueblos indígenas en materia de conservación de los recursos biológicos, y se documentan y sistematizan las mejores prácticas.

La participación justa y equitativa en los beneficios constituye un elemento esencial para incentivar el uso sostenible y la conservación de la diversidad biológica. El equipo del proyecto apoya a empresas mexicanas en la creación de cadenas de valor para productos vegetales de origen natural. En este sentido, coopera con asociaciones de productores locales y regionales, y con otros actores del sector privado. Además, asesora a todos los grupos destinatarios sobre las posibilidades de aprovechar los conocimientos tradicionales, conservar la diversidad biológica y beneficiarse de ella. Con este fin, el proyecto estudia las opciones para introducir denominaciones de origen para la comercialización o marcas colectivas.

Impactos
El proyecto ha generado material para explicar cómo se pueden integrar principios de la participación justa y equitativa de los beneficios en las cadenas de valor derivadas del uso sostenible y el manejo de los recursos biológicos. Además, se realizó una encuesta con consumidores mexicanos cuyos resultados fueron introducidos por el proyecto en el Barómetro de la Biodiversidad 2015 de la Unión para el Bio-Comercio Ético (UEBT por sus siglas en inglés). La UEBT ha establecido un estándar para la adquisición y utilización de materias primas con las que se promueve la biodiversidad local y la diversidad biológica en general. Los asociados en el proyecto pueden usar los resultados en campañas nacionales de concientización.

Grupo de mujeres indígenas

Contact

Andreas Gettkant
andreas.gettkant@giz.de