PRODES: Promoción del desarrollo económico sostenible

Descripción breve del proyecto

Denominación: Promoción del desarrollo económico sostenible
Comitente: Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania
País: Colombia
Entidad responsable a nivel político: Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC)
Duración total: 2014 a 2017 

PRODES © GIZ

Situación de partida

Las grandes extensiones de tierras cultivables y las condiciones climáticas favorables de Colombia constituyen un excelente escenario para la agricultura. Pero los campesinos utilizan muchas de estas áreas sólo como pastizales o las dejan sin cultivar.

Gran parte de las zonas rurales de Colombia están excluidas del desarrollo económico del país. Como proveedoras de servicios y centros de distribución, las economías de las ciudades más grandes podrían transmitir impulsos importantes para el desarrollo de las zonas rurales, pero la infraestructura de los mercados locales y regionales todavía no está preparada para ello. A esto se agrega otro aspecto: por lo general, los pequeños productores no están suficientemente organizados y no participan en cadenas de valor.

Colombia cuenta con ideas y visiones de desarrollo rural, pero a menudo no se logra dar el paso de la planificación a la implementación de medidas y proyectos concretos. Por lo tanto, muchos de los fondos de fomento existentes no se llegan a utilizar.

La política ha fijado como objetivo “el desarrollo rural con un enfoque territorial”. En tal sentido, se toman en cuenta los distintos sectores que influyen sobre el desarrollo rural. Aparte de la agricultura y la ganadería, están también la explotación de materias primas, el turismo, la artesanía y la protección del medio ambiente.

El Gobierno espera asimismo que el posible acuerdo de paz con el grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) genere impulsos importantes para el desarrollo rural. El primero de cinco puntos de negociación durante el diálogo entre el Gobierno y las FARC, que debería poner fin a este conflicto de 50 años de duración, ha sido el de implementar una “política integral de desarrollo agrario”.

Las ciudades de mediano tamaño ofrecen buenas oportunidades para la venta de productos regionales y además se percibe un aumento de la demanda de alimentos producidos en condiciones ecológicas. Por lo tanto, el proyecto desea establecer nexos entre el espacio rural y las concentraciones urbanas.

Objetivo

Los actores locales, regionales y nacionales conciben modelos conjuntos para un desarrollo económico inclusivo y sostenible en las regiones posconflicto, y aportan sus lecciones aprendidas a la reforma de políticas y la reorientación de los programas de fomento.

Procedimiento

Con la ayuda de ejemplos concretos, los proyectos piloto en las provincias de Meta y Norte de Santander demuestran qué aspecto puede llegar a tener un desarrollo económico de carácter ecológico e inclusivo en las áreas rurales, es decir, cómo pueden aumentar los ingresos y el empleo de la población pobre, haciendo a la vez un uso sostenible de los recursos naturales. Esto incluye mercados de productores como una opción para la comercialización directa, métodos alternativos de producción en las zonas de amortiguación de los parques naturales e iniciativas locales de ecoturismo. Las dos provincias piloto se han visto fuertemente afectadas por conflictos armados, políticos, sociales y ambientales. En su trabajo, el equipo del proyecto vincula la creación de estructuras económicas con la moderación de situaciones de conflicto. De este modo se generan nuevos modelos de negocios locales y regionales, así como mercados para la venta sobre la base de la sostenibilidad ecológica, todo lo cual beneficia a la población rural pobre.

Dado que los responsables del Departamento Nacional de Planeación, del Ministerio de Agricultura, del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y del Ministerio de Ambiente, con su Oficina de Negocios Verdes, participarán de lleno en el trabajo in situ, las experiencias se incorporarán al diseño de políticas.

En los distritos, el equipo del proyecto trabaja con los responsables de las instancias de gobierno y de gestión locales, con las sedes regionales del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y con las autoridades ambientales regionales.

Los proyectos involucran también a las asociaciones del sector privado y las organizaciones de la sociedad civil, que se ocupan del desarrollo rural, así como de la producción y la representación de la población rural.

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De esta manera, es posible asegurar que los modelos concretos desarrollados en forma conjunta sean implementados con amplio alcance, tanto por las instancias estatales como por el sector privado. Además, no se limitarán a los distritos de las regiones de los proyectos, sino se replicarán en otras partes del país.