Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático

Breve descripción del proyecto

Nombre: Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático
Comitente: Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Obras Públicas y Seguridad Nuclear (BMUB) de Alemania
País: México
Contraparte: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) de México
Duración: 2010 a 2017

México © GIZ

Situación actual

Alemania y México forman parte de los nueve países con mayores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del mundo. Mientras que en Alemania se ha logrado reducir paulatinamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) desde 1990, éstas han seguido aumentando en México – lo cual se debe principalmente al crecimiento de la población y de la economía. Sin embargo, siguiendo los pasos de Alemania en su calidad de país industrializado, el país emergente se ha fijado metas ambiciosas: para 2030, México ha decidido reducir por cuenta propia las emisiones pronosticadas de gases de efecto invernadero en un 22 por ciento.

Objetivo

En el marco de una fortalecida alianza mexicana-alemana por el clima, México implementa medidas seleccionadas de la Ley General de Cambio Climático y del Programa Especial de Cambio Climático, a nivel federal, estatal y municipal.

Enfoque

Gracias a su política climática, México desempeña un rol pionero entre las naciones no industrializadas, y desde hace varios años cuenta para ello con el exitoso acompañamiento de la GIZ. Para enfrentar el desafío global que representa el cambio climático, se requiere la implementación de políticas eficaces, acciones innovadoras y una actuación conjunta por parte de todos los ciudadanos. Por ello, la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático está trabajando para desarrollar los conocimientos y las capacidades en todos los niveles de México.

En su más reciente programa de protección climática (Programa Especial de Cambio Climático PECC 2014- 2018), el Gobierno mexicano ha establecido metas y medidas en las áreas de adaptación al cambio climático y de reducción de gases nocivos de efecto invernadero, así como en lo referente a la investigación y educación. La GIZ utiliza diferentes instrumentos para apoyar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y a otras autoridades federales en lo que respecta a la implementación. Asimismo, se busca fortalecer las capacidades de los estados federados, las comunidades, empresas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales, para que también puedan desarrollar, implementar y monitorear planes de acción e instrumentos climáticos.

Además, la Alianza organiza eventos para promover el diálogo, talleres de trabajo con expertos y viajes de delegaciones de alto nivel para intercambiar y difundir enfoques innovadores y exitosos de política climática entre actores mexicanos, alemanes y otros de procedencia internacional. Este intercambio lleva a un mayor nivel la interconexión en redes, la cooperación y el aprendizaje recíproco.

Impactos

Más de 20 millones de personas viven en el área metropolitana de Ciudad de México, donde los problemas asociados a embotellamientos vehiculares y la mala calidad del aire son parte de la cotidianidad. La Alianza ha asesorado a la Comisión Ambiental de la megalópolis sobre la configuración de ecozonas basadas en el modelo europeo. Se ha establecido un intercambio de opiniones entre representantes de la Comisión Ambiental y expertos de Alemania, Italia y los Estados Unidos. En consecuencia, las ciudades de Cuernavaca y Toluca también han creado ecozonas.

Los estados federados de Renania-Palatinado y Aguascalientes están trabajando de manera conjunta en las áreas de energías renovables, eficiencia energética y tecnologías ambientales. En octubre de 2014, una delegación política y económica alemana viajó a México; a su vez, en enero de 2015 representantes de Aguascalientes visitaron Alemania.

Las instancias de decisión de comunidades, estados federados y departamentos especializados deben seleccionar medidas de adaptación que sean eficaces para hacer frente a las complejas consecuencias del cambio climático. Con este fin, la Alianza ha desarrollado un método de priorización, que México recomienda aplicar y que ya ha incluido en los requisitos mínimos promulgados para servir de orientación en lo referente a programas climáticos en los estados federados.

Como parte del Registro Nacional de Emisiones, a partir del primer semestre de 2016 el sector privado deberá entregar los primeros reportes de emisiones. La GIZ apoyó la estrategia de comunicación mexicana, la cual incluye un manual y conceptos de formación avanzada que difunden las metas y los requisitos del Registro entre los agentes económicos. En varios talleres de trabajo, expertos alemanes (provenientes, entre otros, de la Autoridad Alemana de Comercio de Emisiones - DEHSt por sus siglas en alemán) informaron a las autoridades mexicanas sobre las experiencias europeas. Esto llevó a que México considerara el lanzamiento de un sistema nacional de comercio de derechos de emisión.