Mejorar la gestión forestal sostenible en la Amazonía colombiana

Descripción breve del proyecto

Denominación: Uso de la tierra sin deforestación y respetuoso con el clima en Colombia, ProBosques
Comitente: Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania
País: Colombia
Entidad responsable a nivel político: Colombian Presidential Agency for International Cooperation, APC; Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC
Duración total: 2020 a 2022

Naturschutzgebiet Chiribiquete in der kolumbianischen Amazonasregion

Situación de partida

Colombia es un país con una biodiversidad y una variedad de especies especialmente elevadas. Como uno de los países considerados megadiversos, alberga junto con otros 16 Estados el 70 por ciento de la biodiversidad mundial. Más de la mitad de su territorio está cubierto por bosques, pero estas áreas se ven amenazadas por una deforestación constante. Cerca del 60 por ciento de la deforestación tiene lugar en los departamentos de Caquetá y Meta.

El Gobierno colombiano firmó en 2016 un histórico Acuerdo de Paz con el principal grupo guerrillero, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Debido al cese de los enfrentamientos armados, amplias zonas de las áreas que antes eran prácticamente inaccesibles han quedado expuestas a procesos ilegales de deforestación. Estos consisten principalmente en la tala para fines de especulación sobre tierras, el cultivo de coca y la minería ilegal. No obstante, los proyectos de desarrollo y las medidas de infraestructura de promoción pública, así como una extensa actividad ganadera y el cultivo agroindustrial de palmeras aceiteras, arroz, cacao y caucho, también contribuyen a la deforestación. El sector maderero está escasamente desarrollado y desempeña un papel económico muy secundario, puesto que numerosos bosques fueron controlados durante décadas por la guerrilla. Por otro lado, con cerca de 17 millones de hectáreas de bosques naturales, Colombia alberga un gran potencial para la gestión forestal sostenible.

Por este motivo, establecer y desarrollar cadenas de valor para productos forestales madereros y no madereros es importante con vistas a crear alternativas de ingresos legales y a largo plazo. Estas constituyen, junto con unos mecanismos de control eficaces y la asignación de los derechos sobre la tierra y las formas de uso de la misma, los elementos esenciales de las estrategias que permiten combatir con éxito la deforestación.

Las responsabilidades institucionales para el aprovechamiento de recursos forestales están repartidas entre las autoridades ambientales (principalmente el Ministerio de Ambiente y las autoridades ambientales regionales) y las agrícolas (Ministerio de Agricultura y organismos de este ámbito).

Las disposiciones generales para la gestión forestal sostenible están incompletas o desfasadas y no se aplican de manera sistemática. Además, no existen programas de fomento técnicos y financieros para reforzar las cadenas de valor basadas en los bosques.

Objetivo

La gestión forestal sostenible ha mejorado en regiones seleccionadas de Colombia. Se han reforzado las cadenas de valor basadas en los bosques y se ha apoyado la implementación de disposiciones y normativas políticas intersectoriales.

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Procedimiento

El proyecto ProBosques actúa en las antiguas regiones de conflicto de la región amazónica colombiana a través de medidas de ámbito local, regional y nacional.

Para ello, el proyecto se desarrolla en tres campos de acción:

En el primero de ellos se trata de establecer cadenas de valor a partir de la gestión forestal sostenible. La atención se centra en las pequeñas y medianas empresas, así como en las cooperativas de los municipios y los departamentos. Mediante el fortalecimiento de sus capacidades, estas podrán lograr un mejor acceso a los mercados nacionales e internacionales. La gestión sostenible de los bosques y el interés por la conservación a largo plazo de los recursos pueden generar e incrementar los ingresos locales, así como suponer un contrapeso a la deforestación.

En el segundo campo de acción el objetivo es mejorar la coordinación de las estructuras políticas regionales para la introducción de una gestión forestal sostenible. Esto permitirá implementar planes de gestión forestal sostenible, los cuales deberán ser puestos en práctica junto con los y las representantes de los Gobiernos central y regionales, el sector privado y la sociedad civil. De esta manera se fortalece la eficiencia y se apoyan los procesos políticos.

En el tercer campo de acción el fin es mejorar las condiciones jurídicas, institucionales y financieras para una gestión forestal sostenible. El proyecto proporciona asesoramiento a instituciones como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el de Ambiente y Desarrollo Sostenible sobre la revisión y la adaptación de las normativas jurídicas, por ejemplo para fomentar el procesamiento y la comercialización de productos forestales madereros y no madereros. Con ayuda de nuevos modelos e instrumentos de financiamiento se pretende hacer atractiva la gestión forestal sostenible para los actores locales y regionales.

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