Cooperación triangular entre Alemania, México y el Ecuador: recuperación económica y desarrollo sostenible

Descripción breve del proyecto

Denominación: Re-SET: Recuperación – Sostenibilidad de Economías en Transición
Comitente: Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania
País: México, Ecuador
Entidad responsable a nivel político: Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana (MREMH)
Duración total: 2021-2023

Situación de partida

Desde 2018, el Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE) tiene previsto convertirse en un banco verde. Desde entonces, en cooperación con organizaciones intergubernamentales, ha desarrollado nuevas competencias y ha incorporado a su trabajo nuevos enfoques en materia de cambio climático.

En 2019 tuvieron lugar las primeras visitas al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) de México para intercambiar opiniones sobre el financiamiento de la energía. Desde 2020, ambos bancos se han propuesto elaborar soluciones financieras para proyectos energéticos, buscar mecanismos de financiamiento conjunto y preparar una cartera sostenible. Estos dos bancos aprovechan la coyuntura económica actual para llevar a cabo su acreditación ante el Fondo Verde para el Clima (FVC).

Ambos países se enfrentan a importantes desafíos para movilizar fondos que permitan, tras la crisis causada por la pandemia de la COVID-19, una recuperación verde de la economía que sea productiva, sostenible e inclusiva.

Visita de los y las representantes del Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE) y de la GIZ Ecuador a las oficinas de BANOBRAS, 2019

Objetivo

Los bancos de desarrollo de México y del Ecuador comparten experiencias y métodos de éxito para favorecer una recuperación verde tras la pandemia de la COVID-19.

Procedimiento

La cooperación triangular prevé las siguientes actividades:

  1. Desarrollar instrumentos financieros para responder a las secuelas económicas de la pandemia del coronavirus con medidas a largo plazo:

    Para ello, se priorizan áreas estratégicas y productivas, que se tienen en cuenta en los bancos de desarrollo de ambos países. Además, el proyecto desarrolla competencias para hacer uso de análisis de riesgos tanto en la gestión de la pandemia de la COVID-19 como en la gestión de las consecuencias del cambio climático. También identifica y clasifica la cartera verde de ambos bancos de desarrollo.
     
  2. Facilitar el acceso al financiamiento internacional para el clima reactivando la economía local:

    Para ello, el proyecto selecciona fondos internacionales para financiamientos de emergencia que puedan ser empleados por ambos bancos de desarrollo. También identifica las necesidades de financiamiento de los Gobiernos regionales para una potencial “cesta” climática. Asimismo, apoya a los bancos de desarrollo a la hora de cualificarse para fondos internacionales y el proceso de acreditación ante el Fondo Verde para el Clima.

Última actualización: junio 2021